Dicen que El alano es sin duda la raza canina española con más referencias históricas. Originario de la Península Iberica se tiene noticia de su existencia desde el siglo XIV y se cree que lo más posible es que este perro descienda de los perros de presa traídos por los pueblos bárbaros tras la caída del Imperio Romano.

El Alano es un perro cuyo crecimiento es lento y comienza a comportarse como un adulto a partir de los tres años, pero desde muy joven demuestra una enorme capacidad de aprendizaje y unas excelentes actitudes y aptitudes como un perro de trabajo, combinando funcionalidad y belleza.
El Alano se adapta a cualquier tipo de clima piso o finca . Es un perro de pelo corto y puede viajar perfectamente en el coche sin problemas de que babee.
Si te gusta este perro y tienes familia o piensas tenerla como mascota podemos decir que como perro de familia es fácil de educar, limpio muy cariñoso y paciente con los niños, se podría decir que es un perro prácticamente insensible a las travesuras de los niños.
Si tiene en mente adquirir un cachorro de alano se recomienda que no tenga ninguna prisa a la hora de elegir el perro.
Debe de tener en cuenta que puede existir mucha demanda y muy poco ejemplares disponibles. Debe seguir todas las indicaciones que el criador le indique para su educación y por supuesto pedir todos aquellos documentos necesarios que nos aseguren la autenticidad de los cachorros, así como de la buena salud del animal.
Con el siglo XX llega el desastre para los perros de presa en España. El mestizaje con otras razas como el bóxer y el mastin llevó a que el alano español se considerara totalmente extinguido. (Igual paso con el Presa Canario).
Sin embargo, eso no es del todo cierto. Se han mantenido perros de presa en Cantabria, en el extremo occidental de Vizcaya (Valle de Carranza), y en el lindante Valle de Llera (Burgos). Se trata de perros de manejo de ganado vacuno.
A partir de 1980 un grupo de cinólogos se propuso la recuperación de la raza. Tras peinar España en busca de ejemplares útiles, crean una base de crianza que pronto dio óptimos frutos. Hoy podemos afirmar que gracias a su trabajo el alano español es una realidad.
Se ha conseguido homogeneidad en el tipo y en el temperamento, condiciones indispensables para afirmar que una raza está consolidada.